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Las primeras herramientas de carpintería necesarías para empezar

Herramientas de carpinteria básicas para empezar: qué comprar primero y qué puede esperar

Hoy queremos compartirte cuáles creemos que son las herramientas de carpinteria realmente necesarias para empezar y cuáles pueden esperar. No porque seamos dueños de la verdad, sino porque fue el camino que nosotros recorrimos.

Cuando alguien decide empezar en carpintería, es muy común que lo primero que haga sea mirar videos o buscar información en internet. Enseguida aparecen talleres enormes, llenos de máquinas y herramientas que parecen indispensables.

Y casi sin darse cuenta surge un pensamiento que puede apagar ese entusiasmo: «Yo nunca voy a poder empezar porque no tengo todo eso». Si alguna vez pensaste así, queremos decirte algo: nosotros también estuvimos en ese lugar.

Durante mucho tiempo creímos que necesitábamos un taller completamente equipado para empezar. Con el tiempo entendimos que estábamos equivocados. El taller no se arma antes de empezar. El taller se construye mientras uno trabaja.

Con el paso del tiempo, Dios fue poniendo personas en nuestro camino que nos ayudaron, familiares que nos regalaron alguna herramienta cuando menos lo esperábamos y clientes que confiaron en nosotros cuando recién estábamos comenzando. Mirando hacia atrás, entendemos que cada herramienta llegó en el momento indicado.

Las primeras herramientas de carpintería que nunca te van a sobrar

Algo muy lindo de la carpintería es que muchas de las herramientas más importantes también son las más sencillas. De hecho, aunque algún día tengas un taller completamente equipado, vas a seguir usando casi todas las que vamos a nombrar ahora. Por eso creemos que son la mejor inversión para comenzar.

  • Un lapiz: Puede parecer una tontería empezar por un lápiz, pero un corte torcido muchas veces no es culpa de la sierra, sino de una medida mal tomada o de una línea mal marcada.
  • Una regla: Si podés comprar una regla de un metro, mucho mejor. Pero si por ahora solo podés tener una más pequeña, tampoco dejes que eso te frene (nosotros también tuvimos que arreglárnoslas con lo que había).
  • Escuadra: Gracias a ella vas a poder comprobar que los cortes realmente formen 90 grados y evitar que un pequeño error termine arruinando un mueble completo.
  • Un metro de medir: Si es de cinco metros, mejor. Pero nuevamente queremos insistir con la misma idea: Si hoy solo podés comprar uno más pequeño, no pasa absolutamente nada.
  • Un serrucho: Recuerda algo muy importante, las herramientas eléctricas hacen el trabajo más rápido, pero no son las que hacen al carpintero. Tal vez tardes un poco más, pero también vas a aprender muchísimo sobre el comportamiento de la madera y la importancia de hacer cada corte con paciencia.
  • Un martillo: Esta sigue siendo uno de los elementos básicos de cualquier taller. No hace falta comprar el más caro. Simplemente buscá uno que sea cómodo para trabajar y que tenga una buena calidad.
  • Un destornillador: Aunque después incorpores un taladro o un atornillador eléctrico, siempre va a haber situaciones donde un destornillador manual resulta más práctico.

¡La lija tambien es una herramienta muy util que no puede faltar!

Si tuviéramos que recomendar un solo tipo de lija para empezar, probablemente elegiríamos el grano 120. Es un excelente punto de partida para la mayoría de los trabajos. Algo que al principio puede generar confusión es la numeración de las lijas.

En términos generales:

  • Cuanto más bajo es el número, más agresiva será la lija y más material removerá.
  • Cuanto más alto es el número, más fino será el acabado que dejará sobre la madera.

Con el tiempo vas a ir incorporando otros granos según el trabajo que estés realizando, pero para empezar, el grano 120 suele ser un gran aliado.

Con estas herramientas de carpintería ya podés fabricar muchísimo

Existe una idea equivocada de que sin máquinas eléctricas apenas se pueden hacer un par de cosas sencillas. Nuestra experiencia fue completamente distinta. Con herramientas de carpintería básicas podés fabricar una enorme cantidad de productos. Por ejemplo:

  • Tablas para cocina.
  • Tablas para picadas.
  • Banquitos.
  • Mesas auxiliares.
  • Estanterías.
  • Repisas.
  • Organizadores.
  • Cajones.
  • Decoración para el hogar.
  • Regalos personalizados.
  • Y mucho más…

La creatividad suele abrir muchas más puertas que una herramienta nueva. Por eso nunca dejes que la falta de una máquina limite tu imaginación. A veces creemos que necesitamos comprar algo para resolver un problema, cuando en realidad lo que necesitamos es buscar una forma diferente de hacerlo.

Un ejemplo muy simple es el compás. Es una herramienta excelente para marcar círculos o curvas prolijas. Pero si todavía no podés comprar uno, no significa que tengas que dejar de hacer esos trabajos. A nosotros muchas veces nos tocó utilizar platos, tapas y demas para marcar curvas. ¿Era la forma ideal? Probablemente no ¿Funcionaba? Sí. Y eso fue suficiente para seguir avanzando. Porque cuando uno recién empieza, el ingenio vale tanto como las herramientas.

Cuándo empezar a incorporar herramientas de carpintería eléctricas

Llega un momento en el que empezás a vender algunos trabajos, aparecen nuevos proyectos o simplemente sentís que ciertas tareas te llevan demasiado tiempo. Ahí es cuando las herramientas eléctricas empiezan a tener sentido.

Nosotros creemos que no hay una cantidad exacta de ventas ni un momento perfecto para comprarlas. Cada realidad es distinta. Lo importante es que cada herramienta llegue para ayudarte a crecer, y no que se convierta en una carga económica desde el primer día.

Si recién estás comenzando, estas son las primeras incorporaciones que nosotros haríamos.

Una caladora: versátil y muy útil para empezar

La primera herramienta eléctrica que tuvimos fue una caladora de mano. No es la herramienta más precisa del mercado, y tampoco pretende serlo. Sin embargo, para quien recién empieza tiene algo muy valioso: abre muchísimas posibilidades.

Con una caladora vas a poder hacer cortes rectos, cortes curvos y darle formas a la madera que con un serrucho serían mucho más difíciles o llevarían muchísimo más tiempo. Gracias a ella vas a poder fabricar productos con diseños más originales, agregar detalles decorativos y empezar a experimentar con nuevas ideas.

Para nosotros fue una herramienta que marcó un antes y un después. No porque hiciera el trabajo por nosotros, sino porque nos permitió hacerlo más rápido y animarnos a crear cosas que antes evitábamos.

Un taladro: una herramienta que usarás todos los días

Si hay una herramienta eléctrica que creemos que nunca puede faltar en un taller, es el taladro. No importa si elegís uno con cable o inalámbrico. Cada uno tiene sus ventajas. El de cable suele ofrecer una potencia constante y no depende de baterías. El inalámbrico brinda una comodidad enorme para trabajar y moverse con libertad. Lo importante es elegir el que mejor se adapte a tu presupuesto y a la forma en que vas a trabajar.

Con un taladro no solamente vas a perforar madera. También vas a poder utilizar distintas mechas, puntas para atornillar y accesorios que hacen el trabajo mucho más rápido y cómodo. Es una de esas herramientas de carpinteria que, una vez que la incorporás, te preguntás cómo trabajabas sin ella.

Nuestra recomendación sobre las marcas

Seguramente vas a encontrar herramientas de todos los precios. Y acá queremos compartir una experiencia que nos dejó una enseñanza importante.

Cuando recién comenzábamos, en una oportunidad compramos una herramienta simplemente porque era mucho más económica que las demás. Pensamos que estábamos ahorrando dinero, pero poco tiempo después dejó de funcionar. Al final terminamos teniendo que comprar otra y terminamos gastando más de lo que habríamos gastado desde un principio.

Como dice el dicho, muchas veces lo barato sale caro. Por supuesto, eso no significa que siempre haya que comprar la herramienta más cara. Lo que sí recomendamos es buscar una buena relación entre calidad y precio.

En nuestro caso, las marcas Bosch y Stanley nos han dado muy buenos resultados. Eso no significa que sean las únicas opciones ni que deban comprar exactamente esas. Cada persona tendrá sus preferencias, su presupuesto y también podrá investigar otras marcas que tengan buena reputación.

Lo importante es no decidir únicamente por el precio. Una herramienta de buena calidad suele durar muchos años y termina siendo una inversión, no un gasto.

Algunas herramientas de carpintería manuales que también suman mucho

A medida que vayas avanzando, también vas a descubrir herramientas manuales que, sin ser indispensables al principio, hacen una gran diferencia.

Una de ellas es el formón. Con él vas a poder hacer pequeños rebajes, ajustar uniones y trabajar detalles que requieren más precisión.

Otra herramienta muy útil es la escofina. Muchas veces hay lugares donde la lija o incluso una lijadora no llegan con facilidad. En esos casos, una buena escofina puede ayudarte a dar forma y corregir pequeños detalles de manera mucho más sencilla.

No son herramientas que consideremos obligatorias para el primer día, pero sí creemos que vale la pena incorporarlas cuando tengas la oportunidad.

La lijadora: una de las mejores inversiones que hicimos

Si hay una herramienta que realmente nos ayudó a ganar tiempo, fue la lijadora. Claro que se puede lijar a mano. Nosotros también lo hicimos durante mucho tiempo. Pero cuando empezás a fabricar más productos, el tiempo se vuelve un recurso muy valioso y una lijadora puede ahorrarte muchísimo esfuerzo.

Nuestra primera lijadora fue una orbital. Cumplía su función y nos ayudaba bastante, pero había algo que nos molestaba: las lijas se rompían con mucha frecuencia.

Con el tiempo decidimos probar una lijadora rotoorbital. Nos dio mejores resultados, un lijado más uniforme y un acabado que nos gustó mucho más. Además utiliza discos con sistema de velcro, lo que hace que cambiarlos sea rápido y cómodo ¿Tiene desventajas? Sí, a veces el velcro puede desgastarse o despegarse antes de tiempo, dependiendo de la calidad del equipo y del uso que reciba.

Al final descubrimos que ambas tenían sus ventajas y sus puntos débiles. Pero si hoy tuviéramos que volver a elegir, nosotros volveríamos a comprar una rotoorbital. No porque sea la única opción correcta, sino porque fue la que mejor resultado nos dio en nuestro trabajo diario.

Disfrutá cada etapa: La herramienta más importante sigue siendo la decisión de empezar

Después de hablar de reglas, serruchos, taladros, lijadoras y otras herramientas, queremos volver al punto más importante de este artículo. Ninguna herramienta va a reemplazar las ganas de aprender, ni ninguna máquina va a hacer que un proyecto salga bien si no estamos dispuestos a dedicarle tiempo, paciencia y esfuerzo.

Si hoy tenés solamente un lápiz, una escuadra, un serrucho y muchas ganas de aprender, ya tenés mucho más de lo que imaginás. No vivas mirando solamente la herramienta que todavía no tenés. Disfrutá la que hoy sí podés usar. Aprendé a sacarle el mayor provecho posible: Conocela, equivocate, probá cosas nuevas. Porque cuando llegue la siguiente herramienta, toda esa experiencia va a hacer que realmente puedas aprovecharla.